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Viajes - Vivencias Nepalíes

Vivencias Nepalís 14      (10 Agosto 2015)

Queridos/as  amigos/as
 
Para ir al templo de la Diosa MANAKAMANA, a la que tenía que darle las gracias por haberme ayudado con  la primera piedra para el Orfanato, que es tener la casa, mi amiga y yo cogimos el taxi a las 7 de la mañana, después de 3 horas de una conducción de infarto, saltándose todas las leyes físicas conocidas, dedujimos que hay que saber conducir muy bien para hacerlo tan mal y que no haya infinitos accidentes. No obstante el día anterior murieron dos personas en la carretera y en nuestro viaje vimos un camión despeñado de la carretera.
 
Rodeamos el caudaloso río sobre el cual se erigían infinitas montañas majestuosas llenas de vegetación. Al llegar y tras una cola de 45 minutos subimos al teleférico cuyas cabinas llaman góndolas. Recorren un largo camino sobre el río y las montañas con una vista impresionante sobre el cultivo del maíz con sus mazorcas secándose al sol, campos de arroz y otros vegetales.
 
El pueblo es pequeño y antes de llegar al templo encuentras infinitas tiendas de objetos de regalo de lo más variopinto, junto con unas cestitas hechas con hojas y cosidas con hilo natural, en las que hay un coco, varias flores, incienso, lazos con oraciones, dulces, hilos de colores...
 
Para llegar al tempo hicimos una cola de 40 minutos, lo curioso es que todas las personas de todas las edades y características, todo y estando tan lejos del templo, ya iban descalzas en señal de respeto hacia la Diosa y con sus mejores y coloristas vestidos llevando en las manos las ofrendas. También ofrecen animales que sacrificarán en privado, cuando antes lo hacían en público, por esto estas cabras y por el espacio que ocupan se ve que deben llenarlo, vimos que llevaban gallos también...
 
Al llegar,  ¡¡¡OH SORPRESA!!! el tempo ha sido destruido por el terremoto, como tenía abundante madera y han puesto una gran foto colgada en la bastida de bambúes con la que lo están reconstruyendo. Delante han puesto una tarima en la que un monje te recoge la ofrenda, parte el coco y te lo devuelve con algunas cosas de la cestita. Al lado, en el suelo, muchos fieles encienden un montón de velitas y quemaban incienso...
 
Más allá había unos pobres vestidos con colores naranja y amarillo , que son los del Dios Shiva, que si les dabas algo de dinero podías fotografiarlos y te envolvían las muñeca con unos hilos de estos colores, que representaba te protegía este Dios mientras los llevases. Un día vi que nuestro abogado también los llevaba.
 
De vuelta al teleférico tuvimos que esperar todos más de media hora porque era a hora de comer y ¡¡¡NO HABÍAN PUESTO SUSTITUTOS!!!
 
Al venir impregnadas de esta vegetación salvaje y la belleza de los jardines que rodean al teleférico, nos ahogó más la abundante contaminación de los camiones que no saben lo que es un filtro del humo que desprenden constantemente y las motos que además del humo dan unos pitidos tan seguidos y estridentes que no hay quien los aguante.
 
Pero quedémonos con la belleza del Hombre pájaro y el regalo del serpenteante río que daba gloria verlo.
 
¡¡¡Salvemos la belleza natural si queremos salvarnos a nosotros mismos!!!
 
Continuarà!!!...
 
Fuerte abrazo 
 
Maria Villalba Badia