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Viajes - Vivencias Nepalíes

Vivencias Nepalís 2      (9 Julio 2015)

 Queridos/as amigos/as
 
1.- Hoy ha sido el día de hablar a solas con la profesora Shanti para saber cómo se siente después de pasar 2 meses bajo una tienda con su marido y 2 hijos. Ya ha vuelto a su casa que la están reparando en la base porque ha quedado dañada. Está al lado de El Niu Feliç y han muerto 15 vecinos de las casas adyacentes destruídas. Ahora feliz de volver a su hogar y contenta de empezar otra vez enseñando a niños/as y mujeres cuanto más mejor, porque en todas las circunstancias  la EDUCACIÓN es un plus que favorece la situación y te hace escoger el comportamiento más adecuado.
 
2.- Más tarde me he encontrado con la profesora Sadikshya, que tuvo una infancia difícil por problemas familiares, lo que la ha hecho una fuerte luchadora  con unos grandes valores humanos. Nuestro abogado el Sr. Pandey, dijo que a partir del 19 de Julio, el Gobierno permitirá pedir permiso para hacer orfanatos, cosa hasta ahora prohibida. Lo pediremos para realizar un importante sueño de mi vida y le he dicho a Sadikshya si pese a sus 25 años, querría ser la Directora del mismo, porque tiene agallas suficientes para solucionar cualquier problema que se presente. Contenta ha contestado que SÍ. Las profesoras Eureka y Shanti también están entusiasmadas con la idea del orfanato y pondrán todas sus fuerzas en hacerlo realidad.
 
3.- En época de monzones, Junio, Julio y Agosto el clima varía muy rápido, después de un sol abrasador cae, sin avisar una lluvia torrencial de 1/2 h y seguido vuelve a lucir el sol. Así constantemente.
 
4.- El Sr. del pareo a cuadros azul celeste y blancos que lo llevó durante los 4 años que he visitado Kathmandu, ha muerto de un infarto en su mismo lugar de trabajo, rodeado de sus amigos de la calle, con las botas puestas, como diríamos, al pie del trabajo. Lo sustituye su adolescente hijo con una gran sonrisa que no se desprende de su cara e ilumina la calle con su simpatía como lo hizo su padre, con la caja colgada al cuello con las cosas más sencillas que puede necesitar un turista y una  alegría contagiosa.
 
Eso, eso, ¡¡¡que no nos falte la ALEGRÍA nunca!!!
 
Continuará...
 
Fuerte abrazo
 
Maria Villalba Badia